El derecho a la educación es un derecho humano fundamental, ordenador del resto de los derechos, puesto que resulta inescindible de la posibilidad de un armado de plan de vida. Este derecho se encuentra consagrado en diversos pactos internacionales con jerarquía constitucional como así también protegido por normativa nacional.  

Ahora bien, no existen dudas respecto del rol fundamental de la educación en nuestras vidas. Sin embargo, la pandemia del COVID-19 ha dejado al descubierto las desigualdades sociales más profundas en relación con el acceso a la educación. La pobreza y la desigualdad digital han exacerbado esta exclusión y la consecuente imposibilidad de formación de los grupos más vulnerados. De acuerdo a datos del Instituto de Estadísticas de UNESCO casi 1.600 millones de estudiantes están afectados por medidas de cierre de escuelas y cancelación de clases presenciales. 

INFORME COMPLETO: http://www.bdigital.cesba.gob.ar/handle/123456789/472